Bolivia atraviesa una crisis con protestas y bloqueos, especialmente en La Paz, donde se reportan saqueos y más de 100 detenidos.
El gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una fuerte oposición, con manifestaciones que exigen su renuncia, mientras Evo Morales es señalado como instigador.
La situación se agrava por la escasez de medicamentos, alimentos y combustible, y la militarización de la Plaza Murillo.
Analistas señalan un giro de las protestas, de reclamos económicos a demandas políticas, y la radicalización de los manifestantes.