En Bolivia, se ordenó la captura de un líder sindical acusado de promover protestas violentas que paralizan La Paz. A pesar de los intentos de la policía por disuadir las manifestaciones, los bloqueos persisten y la situación se agrava con la negativa de los manifestantes a recibir ayuda humanitaria, temiendo que se introduzcan armas.
La elección de Rodrigo Paz, quien ganó con un 30% de los votos, se debió en gran medida a la división interna del MAS (Movimiento al Socialismo). Actualmente, el parlamento boliviano carece de una oposición significativa, lo que refleja un panorama político agrietado.