Bolivia atraviesa su tercera semana de protestas y bloqueos contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz, en medio de una crisis económica y social. Las manifestaciones, que comenzaron por reclamos salariales y la falta de combustible, derivaron en pedidos de renuncia del mandatario.
Los bloqueos han provocado desabastecimiento de alimentos y aumento de precios. El gobierno boliviano solicitó apoyo a Argentina para el traslado aéreo de bienes esenciales. El oficialismo responsabiliza a Evo Morales por las protestas, mientras que el presidente Paz enfrenta una inflación del 14% y escasez de combustible.