En Bolivia, diversos grupos exigen la renuncia del presidente Santiago Paz, quien asumió en noviembre del año pasado. Las protestas se intensificaron debido a la crisis económica, la escasez de gas y combustibles, y el aumento generalizado de precios.
La vicepresidente de Paz se unió a la oposición, denunciando la represión a movimientos sociales. Se registran bloqueos en La Paz y otras ciudades, impidiendo el paso de mercadería y víveres. Las demandas incluyen el rechazo a las políticas liberales y neoliberales del gobierno.
Sectores indígenas, campesinos, y la central obrera también se movilizan exigiendo mejores condiciones laborales y denunciando una ley de tierras que perjudica a los pueblos originarios. Evo Morales, líder cocalero, denuncia persecución política.