Miles de manifestantes en Bolivia exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en el marco de protestas y bloqueos que llevan varias semanas y han recrudecido.
La situación se vive con tensión en La Paz, especialmente en Plaza Murillo, epicentro político del país, donde se registran enfrentamientos entre manifestantes y la policía.
Los manifestantes utilizan dinamita para repeler a la policía, que ha establecido fuertes anillos de seguridad alrededor del Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa para contener el avance.
Los funcionarios públicos han sido evacuados de los ministerios para evitar incidentes, mientras la policía intenta contener a la multitud que cerca el centro político.