Se abordó la problemática de la baja de servicios y la dificultad para cancelar suscripciones, especialmente aquellas con débito automático. Se mencionó la experiencia de un usuario que, tras solicitar la baja de un servicio de alarma, siguió recibiendo débitos y debió esperar 20 minutos escuchando música de espera.
Se recordó la Resolución 316, que establece que la baja de un servicio debe ser tan sencilla como el alta. Las empresas no pueden retener al cliente argumentando el cierre del período de facturación y deben emitir notas de crédito si corresponde.
Se desaconsejó la adhesión al débito automático para servicios, excepto seguros, debido a la complejidad posterior para darse de baja. Se enfatizó que la normativa busca evitar que los consumidores queden "rehenes" de las compañías.