La migración de jóvenes de Formosa, incluyendo a los Nivaclé, es una gran preocupación. La falta de programas de becas y acompañamiento institucional dificulta enormemente el acceso a estudios superiores.
Se propone repensar la educación como una inversión en diálogo intercultural para formar a los jóvenes y evitar su éxodo. La provincia necesita retener a su juventud para su desarrollo futuro, ya que son ellos quienes renuevan las culturas.
La lucha por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y la generación de oportunidades son claves para que los jóvenes puedan desarrollarse en su propia provincia.