Bolivia atraviesa una profunda crisis con protestas y bloqueos que han paralizado el país, afectando el abastecimiento de alimentos y medicamentos.
Las movilizaciones, iniciadas por reclamos económicos y el aumento del precio del combustible, ahora exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace solo seis meses. Se presume que detrás de las protestas hay sectores afines a Evo Morales.
La situación ha llevado a la cancelación de partidos de fútbol internacionales en el país, los cuales se jugarán en Paraguay. La tensión social y política es máxima, con un futuro incierto para la nación andina.