Un niño negro llamado Salomón es acusado de robar un libro de la escuela. El director del establecimiento, que también es el padre de una alumna, lo confronta y amenaza con expulsarlo a él y a su familia si vuelve a delinquir.
Salomón, desesperado por aprender a leer y escribir, se ofrece a trabajar como sirviente a cambio de poder asistir a la escuela. El director, conmovido por su deseo de superación y a pesar de las reticencias de su esposa, decide darle una oportunidad y le permite asistir a clases, aunque su familia no resida en el pueblo.