La fiscalía boliviana mantiene una postura firme en la investigación contra Evo Morales, presentando 147 pruebas y 64 indicios adicionales. A diferencia de otras fiscalías que habrían actuado con impunidad durante el gobierno de Morales, esta vez se busca esclarecer los hechos.
Se destaca la solidez de la acusación contra Morales, quien enfrenta un panorama judicial complejo. La fiscalía busca determinar su responsabilidad en diversos ilícitos, a pesar de la inestabilidad política que vive el país.