El gobierno boliviano ha señalado al expresidente Evo Morales como responsable de la violencia, mostrando audios y pruebas que lo vinculan con los disturbios. Morales tiene una causa abierta y una orden de aprehensión en su contra, y se encontraría prófugo en la zona del Chapare.
Adicionalmente, el Ministerio de Gobierno emitió órdenes de aprehensión contra el senador Nilton Condori, señalado como uno de los principales investigadores de la violencia, y contra el máximo ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, cuyo paradero se desconoce. Hasta el momento, 95 personas han sido arrestadas en relación con las protestas.