Quinta noche de manifestaciones en Cuba contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel. La población protesta por la crisis económica, los apagones generalizados, la escasez de agua potable y la falta de medidas ante las sanciones de Estados Unidos.
Estados Unidos ha profundizado su campaña de presión sobre la isla, buscando forzar un cambio de régimen. La falta de suministro eléctrico provoca la pérdida de alimentos y ha generado disturbios e incendios en comercios privados. El gobierno ha respondido con un fuerte despliegue policial, agentes de civil e interrupciones del servicio de internet.
El Comité de Defensa Civil de Cuba ha publicado una guía de protección familiar ante posibles bombardeos enemigos, instando a la población a preparar mochilas de emergencia y localizar refugios. La situación se agrava ante la posibilidad de un conflicto armado, mientras la población sufre la falta de luz, comida y agua.