Bolivia atraviesa una grave crisis política y social, marcada por protestas, cortes de ruta y desabastecimiento de combustible e inflación. La situación se agrava a seis meses de la asunción del presidente Rodrigo Paz Pereira, cuyo gobierno enfrenta reclamos sindicales y pedidos de renuncia.
Las protestas, que comenzaron hace 14 días, han llevado a un punto límite, con bloqueos en La Paz y otras ciudades. Los manifestantes denuncian la crisis económica, la escasez de dólares y el alza de precios. Se señala un posible intento de golpe de Estado, mientras el gobierno habla de "intervenciones pacíficas".
El gobierno de Paz Pereira, que asumió en noviembre tras 20 años de socialismo de Evo Morales, enfrenta la complejidad de un país polarizado. La justicia boliviana había declarado en rebeldía a Morales, ordenando su captura por trata agravada de personas.
Argentina ha enviado ayuda humanitaria a Bolivia a través de un avión Hércules, como gesto de colaboración y apoyo en la emergencia. El presidente Milei y el canciller Quirno gestionaron el envío, destacando la hermandad entre ambos países.