El panel de El Expediente analizó las imputaciones contra médicos como Carlos Díaz y otros por la administración de medicamentos como Propofol en casos de muertes en hospitales. La defensa sostiene que no hubo coautoría funcional y que la medicación no implica delito penal grave.
Se mencionó el testimonio de la doctora Lanusse sobre el uso de drogas con fines sexuales en uno de los expedientes. El fiscal Ferrari imputa la medicación a los profesionales involucrados en tres causas distintas.
Los panelistas debatieron sobre la posible existencia de una tercera persona que suministró las sustancias y las dificultades para probar la autoría en las autopsias y pericias toxicológicas pendientes.