En la causa Propofol, una médica del Hospital Italiano declara que Delfina mantenía relaciones sexuales con el anestesista Hernán, quien le inyectaba Propofol en su casa para sedarla y tener sexo no consentido.
Amigas la vieron sedada con riesgo de vida; el panel discute si hay abuso ya que no hay consentimiento bajo anestesia, aunque Delfina lo contó después; involucra robo de Propofol y BIS para monitoreo cerebral.
Juez Sánchez Sarmiento sospecha robo pese a que el hospital niega faltantes, explicando mecanismos para sustraer sin impactar inventario; hospital afirma tener todo y no faltó nada.
Debaten responsabilidad de la clínica por controles y certificados truchos para evitar tests de drogas en anestesistas; proponen controles obligatorios a cirujanos.