El segundo requisito para ser usado por Dios es vivir en dependencia del Espíritu Santo, como bendice Pablo en 2 Corintios 13 deseando 'amistad íntima del Espíritu Santo'.
Jesús dejó al Espíritu como líder tras su partida; conviene que Él se fuera para que viniera el Consolador, dirigiendo la iglesia primitiva a impacto mundial pese a ser 'del vulgo'.
Error común: trabajar para Dios con fuerzas propias, no con Él; apóstoles decidían con Espíritu ('nos pareció bien al Espíritu Santo y a nosotros', Hechos 15:28). Necesario lugar secreto, oración para comunión íntima.
Grandes hombres de Dios priorizaron relación con Señor; trabajar con Espíritu produce resultados asombrosos, no independencia.