Verónica Ojeda, exesposa de Diego Armando Maradona, declaró en el juicio por su muerte en San Isidro que la habitación de internación domiciliaria era un desastre sucio con pelela, puerta incompleta y cocina al lado, inadecuada para un paciente postneurocirugía con problemas cardíacos y adicciones.
El psicólogo Carlos Díaz contó que atendió gratis a Maradona por motivos personales relacionados con su padre adicto, visitándolo tres veces antes de la muerte en el country San Andrés. Panelistas debatieron si esto exime de responsabilidad o es promoción, y cuestionaron si alejaba a la familia de los médicos.
Se presentó un audio de 40 minutos más largo grabado por Ojeda en la reunión de la clínica Olivos para decidir la externación: médicos lideraron, familia siguió sugerencias, Luque ignoró advertencias graves de CAE, Díaz explicó medicación contraria al corazón, y Ojeda propuso clínica Abril. Tribunal ordenó peritarlo contra otra grabación.
Abogados como Vadim Nisanchuk (defensa) enfatizaron capacidad legal de Maradona para decidir irse a casa, sin proceso judicial para declararlo incapaz, descartando dolo y apuntando a mala praxis. Fernando Burlando (querella) anticipó más declaraciones clave sobre descontrol y falta de protocolo el día de la muerte.
Panel debatió dolo eventual por frases de Luque como "se va a cagar muriendo" sin acciones para evitarlo, niveles de responsabilidad (Luque, Kosayov, Díaz arriba; otros abajo), y próximas declaraciones como custodio y Rocío Oliva.