El cambio en hábitos alimenticios impulsó el consumo de huevos revueltos por su proteína, elevando a 390 huevos per cápita en Argentina y afectando ventas de mermelada.
Salvador Di Stefano explicó en el programa que nadie pone mermelada sobre huevos, llevando a la quiebra a productores de mermelada. Javier Milei repitió la anécdota en una charla, destacando cambio en patrón de consumo no culpa suya.