Roberto García Moritán afirmó que todo lo anterior a Javier Milei estaba mal y la economía de Sergio Massa era una bomba de tiempo que dejó a la mitad de argentinos pobres y siete de cada diez chicos en pobreza.
Defendió las medidas de Milei explicando que no hay economías sostenidas con déficit crónico, lo que empobrece familias, PyMEs y empresas, y aleja inversiones. Admitió necesitar más datos para conclusiones definitivas sobre importaciones, pero señaló ineficiencias locales con aranceles del 35% aún haciendo productos importados más baratos.
Criticó industrias no competitivas y exceso de impuestos que generan ineficiencia, urgiendo enfocarse en ventajas comparativas.