Benito Fernández, diseñador textil, denuncia que la apertura de importaciones chinas y rebaja de aranceles destruyen la industria local, dejando gente en la calle por competencia desleal con explotación laboral y maquinaria masiva en China. Explica que se fundió tres veces en 2001, 2020 y 2024 por malos manejos propios, pero culpa la voraz importación que inunda el mercado con prendas baratas, mientras 7 de cada 10 máquinas locales están paradas por impuestos del 52% y costos de shoppings.
Critica duramente a Javier Milei por decir que Argentina debe competir por diseño como Italia, que fabrica todo en China, y a Luis Caputo por calificar la industria textil como "un robo" no competitiva que debe reconvertirse. Fernández detalla que un jean argentino de 100 pesos se vende a 400 en shoppings por cargas impositivas, mientras importados cuestan 30 y se multiplican por 10 para mayor ganancia de marcas, afectando el PIB y empleo masivo en talleres.
Admite haber votado a Milei esperando un cambio económico que sacara al país de la pobreza y la grieta, pero se decepcionó por la falta de estructura gubernamental y agresiones como echar culpas a diseñadores por falta de competitividad. Confiesa depresión que lo llevó a internación y mudanza reciente, y repasa líderes: elogia época de Néstor Kirchner para ventas, decepciona Macri por falta de estructura, y prefiere a Diego Santilli sobre PRO "cheto".
Revela anécdotas como vestir a Máxima Zorreguieta con más de 30 vestidos, admirando su conciencia social y sacrificios por amor pese a renuncias familiares por política, y haber trabajado con Alicia Kirchner en lo social. Insiste que lo que pasa en textil se replica en todas industrias, urge proteger empleo sin cerrar importaciones paulatina y reactivando consumo.