El gobierno de Javier Milei ordenó cerrar la sala de periodistas en la Casa Rosada, eliminando las acreditaciones y el acceso a todos los reporteros acreditados, en un hecho inédito que ni en la dictadura ocurrió. La decisión fue tomada personalmente por el presidente y ejecutada por Karina Milei a través de la Casa Militar, en medio del escándalo por el periodista de TN que filmó interiores.
Panelistas denuncian autoritarismo, comparándolo con regímenes como Venezuela o Cuba, y critican la falta de reacción de otros medios que piden títulos en defensa de colegas. Mencionan insultos de Milei a periodistas durante el fin de semana y consecuencias personales, como amenazas a hijos de reporteros.
Horacio Rodríguez Larreta y Roberto Cachanosky criticaron la medida desde la derecha, equiparándola a países que restringen la prensa. El panel exige a dueños de medios defender la libertad de expresión y cuestiona si es cortina de humo para el caso Adorni.