El gobierno de Javier Milei prohibió el ingreso a la sala de prensa de la Casa Rosada a todos los periodistas acreditados tras denunciar espionaje ilegal por un video grabado por el periodista Ignacio Salerno de TN con cámara oculta en lentes, mostrando espacios comunes como escaleras y patios.
La medida, justificada por seguridad nacional e iniciativa del presidente y gabinete, genera escalada de tensión con la prensa; Milei publicó mensajes agresivos llamando al 95% de periodistas "basura inmunda, corruptos y ensobrados" que violan leyes, mientras el secretario de Medios Javier Lanari aclaró que es preventiva por denuncia de la Casa Militar.
Periodistas como Liliana Franco, Silvia Mercado y Meleza Molina de Página/12 denuncian manejo discrecional, restricciones previas y atentado a la libertad de prensa, comparándolo negativamente incluso con dictadura de Videla o Menem, donde no se cerró la sala.
Diputados de distintos partidos protestaron en solidaridad, alertando contra derechos constitucionales violados, y ADEPA expresó máxima preocupación por la restricción intempestiva sin antecedentes democráticos.