El gobierno de Milei prohibió por primera vez la entrada de periodistas acreditados a Casa Rosada, anulando huellas digitales y contactos durante renovación de padrón, obligándolos a esperar en un bar cercano.
Argumentan espionaje ruso y denuncia penal de Casa Militar contra programa "Mañana" por imágenes en lugares comunes. Producción ofrece crudo a justicia, alegando espacios públicos.
Conductores critican medida como antidemocrática, defienden rol de prensa independiente citando a Jack Anderson, aunque cuestionan grabación del programa.
Presidentes tratan periodistas de "basura", ven en ello odio a prensa para transparencia.