Los periodistas acreditados en la Casa Rosada quedaron excluidos de la sala de prensa tras el informe de TN con anteojos inteligentes que grabó pasillos e internas entre despachos de Eduardo Lule Menem (aliado de Karina Milei) y Santiago Caputo. El gobierno alega riesgo a la seguridad nacional y viola protocolos firmados, pero panelistas lo califican de censura inédita incluso en dictadura.
El corresponsal Lautaro reportó desde afuera que no hay comunicación oficial ni resolución rápida; colegas experimentados comparan con dictadura y trabajan en bares cercanos cargando baterías. Hubo reunión con representante gubernamental y Casa Militar investiga, sumado a contexto de expulsiones previas por rusos.
Panelistas rechazan calificar de espionaje lo grabado abiertamente, argumentan que es falta grave solo para el periodista sancionado, no para todos; lo ven como distracción de escándalos como propiedades de Adorni y economía. Insisten que no viola secretos de Estado y critican generalización de sanción.
No se avizora solución hoy ni mañana por medidas de prevención; contrastan con entrada libre de no periodistas como Peter Thiel o Mauricio Novelli.