El panel de periodistas criticó duramente la decisión del gobierno de Javier Milei de impedir el ingreso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada tras una grabación clandestina con anteojos cámara en espacios internos, que derivó en una denuncia penal de la Casa Militar por violación a la seguridad nacional.
Javier Lanari aclaró que se suspendieron las acreditaciones preventivamente por espionaje ilegal. Los panelistas coincidieron en que las imágenes mostradas —un pasillo, escalera y recreaciones en IA de Lule Menem, Santiago Caputo y Karina Milei— no comprometen la seguridad y calificaron la reacción como desmedida e inédita desde la dictadura, defendiendo el derecho constitucional a la publicidad de actos públicos.
Se debatió el uso ético de cámaras ocultas en periodismo, comparándolo con casos históricos como Watergate, y cuestionaron si avisaron previamente según FOPEA. Cristina Pérez vinculó esto a la batalla cultural del gobierno, emulando a Trump para distraer de temas como Adorni, mientras otros pidieron reordenar prácticas periodísticas en la Casa Rosada.
Recordaron tensiones históricas entre gobiernos y prensa, desde kirchnerismo hasta ahora, y enfatizaron que los periodistas representan el derecho ciudadano a informarse en democracia, no como fiscales sino para publicar información de interés público. El presidente Milei muestra enojo por coberturas no resueltas internamente.