El gobierno de Javier Milei mantiene la prohibición de ingreso con huellas dactilares a periodistas acreditados en la Casa Rosada tras el video grabado con anteojos cámara por Ignacio Salerno de TN, que mostró pasillos públicos y figuras como Manuel Adorni de espaldas. La medida, calificada como censura preventiva por denuncia de espionaje ilegal de la Casa Militar, genera debate intenso en el panel con cruces sobre legalidad y comparaciones con filtraciones previas.
Panelistas critican la exageración gubernamental y llaman a la unidad periodística contra la restricción, mientras defienden la filmación en espacios públicos como legal. Se menciona que Karina Milei y Santiago Caputo posaron en los mismos pasillos para fotos de campaña, cuestionando el circo montado por Milei para atacar dueños de medios como Fernanda Arena y Daniela Divinsky. Javier Lanari, secretario de Medios, enfrenta denuncia penal junto al presidente y jefe de Casa Militar.
El debate destaca la estrategia de Milei para fidelizar su núcleo duro demonizando al periodismo, comparado con intentos fallidos de gobiernos anteriores. Se aclara que la decisión es preventiva para seguridad nacional, pero panel critica englobar a todos los periodistas como corruptos sin pruebas, exigiendo perseguir corrupción interna como en casos de Nene Vera, Sebastián Pareja, Alisandro Almirón, Virginia Gallardo y Elena Villaverde primero.
Internas en el gobierno surgen por rechazo de funcionarios a poner a toda la prensa en contra, con Javier Lanari no contento. Se discute si es legal filmar pasillos sin momentos privados, diferenciando espacios públicos de privados, y desmienten campañas sucias sobre listas rusas de periodistas pagados sin pruebas concretas.