Los argentinos consumen 44 kilos per cápita de carne vacuna al año, 5 kilos menos que el año anterior cuando eran 49,5 kilos, debido al aumento de precios que superó en 40 puntos la inflación mientras pollo y cerdo subieron por debajo.
Antonella Semadini, economista de FADA, explicó que el consumo se compensa con un kilo más de pollo y cerdo, más accesibles, y descartó influencia de veganos ya que hay un revival de la carne pese a la caída salarial. La exportación se mantiene estable y Argentina sigue entre los mayores consumidores regionales después de Uruguay.
Históricamente, el consumo cayó de 100 kilos per cápita hace décadas a menos de 50 ahora, con pollo pasando de 25 a 50 kilos. La nutricionista Mónica Katz aclaró que todas las carnes aportan proteínas similares salvo en hierro, y recomendó pescado aunque se consume solo 7 kilos per cápita.
Se mencionaron restricciones pasadas como prohibiciones a exportaciones y precios cuidados que afectaron al sector ganadero, junto a factores estacionales y ciclos de 2-3 años en la producción.