Los argentinos consumen 5 kilos menos de carne bovina por persona al año, según un informe de FADA, pasando de 49,5 kilos a 44,5 kilos anuales, lo que representa un 10% menos.
El consumo se reemplaza por carne de cerdo y pollo, con un aumento de 1,5 kilos por año cada una, debido a los precios: la carne roja supera los 18 mil pesos el kilo, mientras cerdo y pollo cuestan entre 9 mil y 13 mil pesos.
Factores como la guerra que encarece el combustible y transporte impactan en los precios, junto con impuestos que representan uno de cada cuatro pesos en pan, leche y carne. El cambio cultural es marginal.