La carne vacuna aumentó casi el doble de la inflación en el último año, con caída del 15% en consumo per cápita, suplantado por pollo y cerdo más baratos.
En carnicería, cortes de cerdo como bondiola a 8000 pesos el kilo cuestan la mitad que equivalentes vacuna como rosbif a 13500. Milanesas de cerdo carré a 9500 pesos vs bola de lomo vacuna a 17200. Consumidores optan por económicos por precios altos.
Asado pasó de 12000 a 18000 pesos, suba del 60% desde junio pese a meseta descendente por baja venta. Frigoríficos reducen faenas y pronostican más subas por hacienda cara.
Argentinos bajaron 5 kilos per cápita anual, restringiendo gastos ante sueldos insuficientes y aumentos generalizados.