Alberto Samir, el rey de la carne, defiende vender carne de burro y guanaco a 7500 pesos el kilo en Patagonia como necesidad por hambre, comparando con asiáticos que comen todo cuando hay escasez.
La carne de burro es más firme y dulzona como la de caballo, con mortadela extraordinaria, pero hay pocos burros; el consumo de vaca cayó a 47 kilos per cápita, el menor histórico, superado por pollo a 49 kilos.
Samir critica al gobierno como el peor de la historia por cerrar 20 mil empresas, aumentar deuda de 400 a 500 mil millones y no recuperar ganadería, perdiendo 10 millones de cabezas en 20 años mientras vecinos duplican rodeos.
Propone no matar hembras una semana al mes, importar temporalmente y eliminar retenciones para triplicar producción, ya que políticas favorecen cereales sobre ganadería fértil.