La isla de Isquia en Italia funciona como un gran spa termal a cielo abierto, con aguas termales y paisajes volcánicos que atraen a miles de turistas. El volcán Vesubio nutre la zona con vegetación y propiedades especiales en sus aguas marítimas.
Los visitantes llegan en barco desde Sorrento o islas cercanas y recorren municipios como Forio, puerto de ingreso con bahía frente al mar Tirreno, y la capital Sant'Angelo, un antiguo pueblo de pescadores entre dos bahías. La isla cuenta con seis comunas, hoteles tipo resort y zonas de aguas termales con piletas y chorros calientes.
En Lacco Ameno, la plaza central alberga la iglesia de Nuestra Señora de la Restituta y construcciones antiguas señoriales. Las playas ofrecen arenas claras y formaciones rocosas curiosas, mientras un ícono en forma de champiñón marca el lugar. Los italianos veneran a Diego Maradona con una parada en una roca que llaman su pie.
La isla mide 25 kilómetros de largo y ancho, ideal para recorrer en barco, con gastronomía, cerámicas y música costera. Turistas disfrutan caminatas, souvenirs y hoteles como Albergo de la Regina Isabel cerca de la plaza histórica.