En Italia, periodistas como Chiro fueron espiados con software espía de grado militar vía WhatsApp, accediendo a conversaciones, amigos y fuentes; fiscalías de Nápoles y Roma confirman casos.
Alberto, cuyo hermano periodista fue asesinado en los 70, denuncia al gobierno por falta de explicaciones, viéndolo como amenaza a la democracia y punta del iceberg.
Amenazas a reporteros subieron 47% en un año, con 759 intimidados; justicia permite investigar fuentes en caso con ministro.