El consumo de carne vacuna cayó un 10% en el primer trimestre del año, la baja más pronunciada en mucho tiempo, pese a inflación general de 3,4% en marzo.
Los precios subieron 6,9% a nivel nacional y 10,6% en área metropolitana; la carne picada, la más usada para estirar, aumentó 20,4%, mientras pollo y cerdo ganan terreno en el plato argentino.
Exportaciones crecieron 11,4% explicando parte de la suba; sin intervención estatal para despegar precios internos del externo.