Ventas cayeron en Frigorífico Esmata de Córdoba por cambio en hábitos de consumo ante precios altos de carne vacuna; la gente reduce cantidades, pasa a pollo o cerdo y compra media res al por mayor en grupo para abaratar costos.
César, dueño familiar con 25 años en el rubro, reporta caída desde aumentos; asado pasó de 14 mil a 17 mil pesos el kilo post-fiesta, ahora baja por menor demanda. Ofrecen variedades como costilla a 18 mil, picada y fiambres; clientela fiel busca ofertas pero jubilados y domingos de asado desaparecen.
Costos tributarios y servicios complican sostener 10 empleados; mantienen ventas al por mayor y minorista en tres locales. Desmienten venta de carne de burro como "tontería" dada abundancia vacuna.
Consumidores compran menos pero diversifican cortes; familias reúnen para media res de 70-80 kilos más económica que mostrador.