En Trelew, Chubut, una carnicería viraliza la venta de carne de burro a 7500 pesos el kilo, la mitad del precio de la vacuna, generando polémica cultural aunque es legal si proviene de frigoríficos habilitados con trazabilidad, buena alimentación y controles veterinarios.
Argentina habilita carne equina de burros o caballos para trabajo si cumplen estándares sanitarios, diferenciándose de vacas; el nutricionista destaca que es rica en proteínas de alto valor biológico, vitamina B12, hierro hemínico contra anemia y ácidos grasos como pescado, comparable a carne vacuna.
Se desmitifica tabú comparando con pollo, cerdo, cordero o llama habilitados; no se permiten mascotas ni caza furtiva, pero esta carne accesible rompe barreras en provincias donde ya se consume.
Hoy habrá degustación en la carnicería por el furor en redes, con precios irreales versus vacuna, aunque panelistas dudan por impresión cultural pese a menos consumo de carne general.