Dayana relató su vida de sufrimiento desde la infancia con padres separados, peleas violentas, bullying en el colegio y entrada en adicciones como alcohol, cocaína y pasta base, influida por su madre y amigos.
Contrajo sífilis, conoció la Iglesia Universal a través de su madre pero inicialmente rechazó, hasta que un día asistió y recibió sanidad milagrosa confirmada por exámenes médicos. Sirvió en la iglesia pero recayó en vicios, cigarrillos, cocaína, abuso sexual por sobredosis, prostitución y pensamientos suicidas tras automutilación.
Volvió a la Iglesia Universal, se bautizó en aguas, recibió el Espíritu Santo en una reunión de miércoles, transformando su carácter y liberándola de dependencias. Hoy está casada religiosamente, tiene una hija, trabajo estable, emprendimiento y sirve a Dios ayudando a otros.
El programa enfatizó que Dios transforma vidas destruidas mediante la fe, invitando a llamar al 02-3043-07475 para ayuda.