Britney Spears se interna voluntariamente en un centro de rehabilitación por sus adicciones, en un triunfo para su familia tras su detención el 4 de marzo por manejar alcoholizada.
La familia emitió un comunicado apoyándola en el proceso, ya que sobrepasó límites. Spears se acercó recientemente a sus hijos, con los que no tenía relación hace tiempo, tras pasar una noche presa.
La causa judicial continúa y tiene una audiencia clave el 4 de mayo.