Guido contó su infancia en pobreza extrema sin comida ni ropa, iniciando adicciones a los 11 años con cigarrillos y alcohol a los 12, perdiendo todo en relaciones fallidas y llegando a intento de suicidio por depresión y vicios.
Invitado a la Iglesia Universal, encontró paz el primer día, se sumergió en aguas y recibió el Espíritu Santo tras propósitos de oración, renuncias y sacrificio en la Hoguera Santa, llenándose de alegría y gozo.
Dios restauró su vida sentimental con una esposa, económica con dos autos, cuatro casas, tres locales y trabajo independiente. El programa predicó sobre el Salmo 143:10, invitando a guiarse por el buen Espíritu de Dios para tierra firme y a asistir a reuniones en templos Universal.
Promocionó estudios bíblicos miércoles y reuniones en Pilar (Lorenzo López 554) y Almagro (Av. Corrientes 4070), con WhatsApp 02304307475.