Los conductores fritaron los buñuelos de espinaca y seso en aceite caliente abundante, aconsejando no hacerlos muy grandes para evitar que queden crudos en el centro y bajar el fuego.
Destacaron el tip clave del chorrito de vinagre blanco en la masa que repele el aceite, dejando los buñuelos sequitos y crocantes por fuera con pedacitos del seso crujientes, sin absorber grasa al ponerlos en papel absorbente.
Invitados como Agustina, la nutricionista Natu, Vanina y otros probaron los buñuelos recién hechos; algunos dudaron por la textura del seso pero terminaron aprobándolos, describiéndolos como cremosos adentro, sin sabor fuerte si no se sabe qué lleva, ideales para niños o rellenos de canelones.
Sugirieron versión saludable al horno con aceite abajo y pan rallado, y resaltaron que son baratos, fáciles y sanos como los de la nona, con Liliana autoproclamándose reina del buñuelo de su restaurante.