La fiscalía presentó pruebas contundentes en la audiencia de imputación por el homicidio agravado de Ángel López, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia, contra su padrastro Michael Kevin González y su madre Mariela Altamirano. Los imputados negaron haber golpeado al menor y relataron que lo encontraron sin respirar en la cama cucheta, llamaron a la ambulancia y lo llevaron al hospital.
El padrastro se presentó como padre ejemplar, negó maltratos, baños de agua fría o golpes, y acusó a los medios y redes de montar una operación en su contra con altanería, contrastando con la madre que mantuvo la cabeza agachada y se quebró varias veces. La fiscalía atribuye homicidio doloso agravado por el vínculo, abandono de persona y coparticipación de la madre que "dejaba ser", sustentado en autopsia con traumatismos, testigos y denuncias cruzadas de violencia.
Panelistas destacaron el cinismo del padrastro ante la agonía del niño con hemorragia cerebral toda la noche, cadenas de responsabilidades en jueces como Pablo Pérez, psicólogos y defensores que ignoraron señales, como una testimonial de violencia vista en la casa. No hay denuncias formales contra el juez, pero el Tribunal Superior de Justicia de Chubut ordenó investigación interna. Compararon con caso Lucio, llamando a alertar con teléfono 102 para prevenir más tragedias.