En la edición número 26 de la Fiesta Nacional de la Torta Frita en Mercedes, provincia de Buenos Aires, el equipo volteó, cocinó completamente y sacó del sartén la torta frita más grande del mundo, que mide cinco metros de diámetro.
Los participantes, como el cocinero Ángel de Matei y Jorge Torre, explicaron el proceso: dos vueltas más en el fuego, secado con papel, corte rústico a mano y reparto inmediato entre la multitud emocionada que aguardaba en el Parque Municipal Independencia.
La torta resultó crujiente por fuera y esponjosa por dentro, a una temperatura aproximada de 15 grados, perfecta para comer sola o con mate. Gente de Claromecó, Constitución, Adrogue y otros lugares probó pedazos y elogió el evento, destacando el aroma y el éxito de esta edición.
El animador Jorge Torre agradeció a las amasadoras y torteras, mientras la periodista Juli interactuaba con niños y veteranos como Héctor Pizarro, cerrando con aplausos y fotos grupales ante una enorme concurrencia.