El doctor Suárez continuó el estudio bíblico de 2 Corintios 5, explicando que el amor de Cristo constriñe a vivir para Él y no para sí, criticando a cristianos nominales que no oran ni agradecen milagros.
Enfatizó ser nueva criatura, conocer a Cristo como Verbo de Dios, no según la carne, y rechazar dogmas humanos por la Biblia completa. Recordó la crucifixión necesaria para salvación, resurrección y fe poderosa.
Predicó separación final por ángeles al regreso de Jesús, urgiendo adorar donde Dios manifiesta poder, y oró por salvación de quienes dudan, invitando a confesar pecados para renacer.
Invitó a levantar manos y orar por transformación, enfatizando nacer de nuevo para ver el reino de Dios.