En el programa de Iglesia de la Ciudad, el pastor enfatiza que las Escrituras apuntan a Jesucristo y no deben idolatrarse, sino usarse para encontrar su presencia manifiesta, citando Juan 5:39 y advirtiendo contra leer la Biblia sin que more en el corazón.
Exhorta a acercarse con fe y tiempo para un encuentro transformador como el de los discípulos de Emaús o Moisés en el monte, donde corazones ardientes evidencian la presencia de Dios, y menciona ejemplos bíblicos como Enoch que agradó al Señor por buscarlo.
La recompensa para buscadores es un encuentro con Dios que cambia vida, familia y nación, instando a no apurar lecturas y preparar el espíritu para revelaciones divinas.