La testigo relató haber denunciado una violación por una patota, sufrido problemas psiquiátricos y pensamientos suicidas, contrastando con casos actuales de eutanasia y un tiroteo en escuela donde un alumno mató a un compañero.
Explicó que abusos la llenaron de inferioridad, complejos y vacío, llevando a cuestionar su existencia, hasta que en una reunión entendió que había solución.
Describió cómo el vacío desapareció, las sombras nocturnas se fueron, la tristeza se liberó en un proceso de traumas pasados, culminando en recibir el Espíritu Santo, que transformó todo como base fundamental.
Afirmó que la salida está en Jesús, autor de la vida que murió y resucitó, listo para rescatar del dolor a quien clame, invitando al Templo de los Milagros en Avenida Corrientes 4070, Almagro, este 12 de abril.