El Doctor Suárez estudia 2 Corintios 5, describiendo la casa espiritual en el cielo que Dios preparó para los creyentes, no una casa física sino un revestimiento para lo mortal absorbido por la vida.
Explica que los cristianos en el cuerpo gimen por no ser desnudados sino revestidos, con el Espíritu como garantía. Pablo deseaba estar presente con el Señor, donde todos son iguales sin excepciones.
Insiste en procurar ser agradables a Dios en vida o ausentes, evangelizando y llevando almas a Cristo para recibir galardón en el tribunal de Cristo según obras buenas o malas.
Menciona orar por países en guerra, hambre y enfermos, recordando profecías de guerras y el diablo con ira sabiendo su poco tiempo.