La investigación del accidente ferroviario del 18 de enero en España, con 46 muertos, revela que la vía se fracturó 22 horas antes a las 21:46, detectada por caída de 0,5 voltios pero sin alerta por umbral de 0,78V.
El sistema registró la anomalía pasivamente sin activar protocolos ni avisos a mantenimiento, ya que no detecta roturas estructurales sino localiza trenes.
La Guardia Civil remitió informe al juzgado; pequeña diferencia técnica causó el siniestro.