La policía allanó el country Santa Bárbara en Tigre y secuestró un celular y un iPad de la tercera imputada en la causa por robo de medicamentos como Propofol y Fentanilo del Hospital Italiano y Rivadavia, vinculados a dos muertes de trabajadores de la salud: el anestesiólogo Alejandro Salazar el 20 de febrero y el enfermero Eduardo Betancourt el 30 de marzo.
Delfina Fini Lanusse y su jefe Hernán Boveri, del Hospital Italiano, están imputados por administración fraudulenta al robar productos hospitalarios para uso personal o venta, mientras Chantal Leclerc (Tati) enfrenta cargos por adulterar pruebas al manipular el teléfono de Salazar en la escena de su muerte, antes de llamar al 911. Cámaras muestran que cuatro mujeres del ámbito médico, incluyendo Fini Lanusse y Leclerc, estuvieron en el edificio el día de la muerte de Salazar, retirándose sin alertar a emergencias; Fini Lanusse se llevó una tablet bajo un bolso.
La hermana de Salazar, Julieta Salazar, encontró el cuerpo con vía intravenosa y jeringa, y vio a Leclerc tocar el celular del fallecido. Un audio viral en TikTok reveló detalles precisos sobre las fiestas de "viaje controlado" con drogas robadas, prediciendo eventos clave. El juez allanó 45 días tarde, y Leclerc mintió sobre su celular en reparación, que un vecino tenía.
Investigación silenciosa del juez Javier Sánchez Sarmiento continúa, con llamados a identificar a dos mujeres más en cámaras. Hospital Italiano denunció robos tempranamente, pero demoras judiciales permiten imputadas en libertad pese a evidencias graves.