El padre de Ángel López Nicolás, un niño de 4 años que murió en Comodoro Rivadavia por golpes internos y lesiones en la cabeza, mostró en vivo el informe del jardín Los Brillitos que reveló un cambio drástico en el comportamiento del menor días antes de su retiro abrupto de la institución.
Luis, el padre, y Lorena, su pareja, criaron a Ángel durante cuatro años tras el abandono de la madre biológica, quien regresó y obtuvo la tenencia por el juez Pablo Pérez pese a videos donde el niño suplicaba volver con ellos y los llamaba "mami y papi". El informe del jardín destacó que hasta noviembre Ángel era comprometido, alegre y cariñoso, pero el 7 de noviembre se mostró exaltado, enojado, angustiado y desganado, rechazando actividades que disfrutaba y expresando hambre inusual.
Luis negó las denuncias de violencia de género de la madre, admitiendo solo una discusión por celos cuando ella se iba a Córdoba, que terminó en una exposición policial sin cargos. Explicó que aprendió a cuidar al bebé solo, con niñera y jardín, siempre presentándose ante Protección de Menores. Reveló videos donde Ángel corría hacia él gritando "papá", lo llamaba "Mariela" a la madre y no quería ir con ella, pese a lo que supuestamente dijo en audiencia.
El juez Pablo Pérez nunca los recibió ni conoció a Ángel, según Luis, quien criticó la falta de escucha a testigos como docentes y vecinos. La entrevista con el doctor Ramos advirtió sobre riesgo de justicia por mano propia por la indignación popular en Comodoro Rivadavia, donde un pueblo movilizado exige respuestas por la muerte del niño entregado a la madre y padrastro que huyeron.
Luis relató un presentimiento el domingo de la internación y cómo la madre priorizó denigrarlo ante la doctora en lugar de cuidar al niño. Insistió en buscar justicia y aclaró que la audiencia del 21 era solo para visitas, no tenencia.