Pasajeros en paradas de colectivos de CABA y conurbano esperan entre 30 minutos y una hora y media por menor frecuencia de servicios, agravado por piquetes recientes como en Puente Saavedra y Avellaneda. Laburantes llegan tarde al trabajo, algunos tardan dos horas y media en trayectos que en auto duran 30 minutos.
Testimonios revelan frustración: Miriam de Alberti espera una hora y diez para el 228 hacia Tortuguitas, gasta miles en SUBE diariamente pese a trabajar en tres casas como empleada doméstica, y sacrifica compras para pagar colegio de su hijo. Otros como Nancy de José C. Paz tardan tres horas, recargan SUBE todos los días con 5-8 mil pesos mensuales.
El problema se suma a aumentos en boletos hasta 2.100 pesos sin subsidios, variaciones irregulares en cobros vía QR (1.100 a 1.600 pesos), y suba del gasoil 25% sin congelamiento. Frecuencias bajaron desde enero, empeorando en horarios pico, con caída del 13-30% en uso de colectivos.
Empresas piden aumentos o más subsidios ante costos salariales (mitad del gasto) y combustibles, pero Secretaría de Transporte niega incrementos. Tarifas subieron 1163% desde noviembre 2023 (de 72 pesos), servicio empeoró pese a eso. Mañana vence pago de salarios de colectiveros, clave para evitar paro.