Sergio Oblazar, de Misiones y radicado temporalmente en Monte Grande, Buenos Aires, prepara reviro para sus sobrinos que desconocen esta costumbre misionera de desayuno.
Usa un kilo doscientos de harina, sal, huevo y agua para la masa, cocinándola en olla de hierro de tres patas heredada de su mamá sobre fuego con aceite caliente.
Da vueltas constantes para dorar y secar, sacando vapor, mientras recuerda robar pedazos torraditos de la masa de su mamá; invita a desayunar preservando la cocina cafera diaria en familia.
Enfatiza no perder tradiciones guaraníes al mudarse a ciudades, cocinando juntos en mesa familiar.